EL PERIODISMO EN CHIAPAS

Este es una bitácora exclusivamente para textos relacionados con la historia del periodismo en Chiapas. Para exhibir los aciertos y desaciertos, dislates, cosas chuscas y otros detalles que reflejen la idiosincrasia del periodismo chiapaneco. Tantas cosas y situaciones que veo y leo que no quiero que se pierdan en el tiempo, quiero documentarlo y compartirlo. Advierto que para nada pretendo congratularme u ofender a persona alguna.

miércoles, febrero 21, 2007

"Columnista de marras"

ASUNTO PUBLICO
Sergio Stahl
Publicado: 2007 Feb 21
Diario de Chiapas


Al interior del gabinete de Gobierno de Juan Sabines Guerrero hay quienes sienten pasos en la azotea porque no han dado el ancho en sus puestos y temen que de un momento a otro los manden a freír espárragos. La fragilidad de algunos funcionarios se refleja en el golpeteo periodístico orquestado en contra de aquellos que pueden ser los elegidos para remplazar a los inútiles e incapaces.

Por ejemplo, la semana pasada cierto personaje que se siente inseguro en su puesto, aprovechó la coyuntura en que la Fiscalía General del Estado pidió perdón a los familiares de Reyes Penagos -quien fuera ejecutado por policías de la antigua Procuraduría General de Justicia en los tiempos de Julio César Ruiz Ferro-, para darle un periodicazo a la abogada Claudia Trujillo Rincón, actual Secretaria de Gobierno del municipio de Tuxtla Gutiérrez.

Utilizando los servicios periodísticos de un reportero experto en refritos sobre el asunto de Reyes Penagos, ese funcionario- que siente pasos en la azotea- trató de "quemar" en la hoguera de la opinión pública a la Licenciada Trujillo Rincón, pues el sujeto sospecha que la prestigiada abogada podría ser quien lo remplace en el cargo donde hasta ahora no ha dado pie con bola.

El funcionario en cuestión se equivocó rotundamente al golpear a Claudia Trujillo Rincón en las páginas de un diario local, pues ya el Gobernador Juan Sabines Guerrero está enterado de sus manejos sucios de prensa, y más pronto que tarde tendrá que pagar los platos rotos, ya que la abogada está muy bien situada en el ánimo del mandatario estatal.

Lo peor de este asunto es que el reportero experto en refritear el tema de Reyes Penagos, se haya prestado para servir de ariete en el juego sucio de quien le pagó la nota en la que, por enésima vez, se trata de enlodar el buen nombre de Claudia Trujillo Rincón.

Es realmente lamentable la actitud del reportero Isaín Mandujano, quien continúa atacando a Claudia Trujillo Rincón con un tema que, como el propio reportero señala, data de más de 11 años atrás, cuando él apenas estaba en la preparatoria y por lo mismo ni siquiera tuvo acceso a la información fidedigna del caso Reyes Penagos.

El reportero hace gala de ignorancia supina sobre el asunto de Reyes Penagos al tratar de involucrar en éste a la abogada Trujillo Rincón, quien tiene una trayectoria profesional y pública realmente honorable y transparente a lo largo de 15 años de ejercer como abogada y como funcionaria.

Isaín Mandujano debería documentarse con seriedad y profesionalismo sobre el caso Reyes Penagos. Cuando lo haga, el reportero se dará cuenta que Claudia Trujillo Rincón para nada tuvo culpa o responsabilidad legal alguna en la ejecución de Reyes Penagos.

Es más, si hiciera bien su trabajo, el reportero de marras tendría que asumir que lo que ha hecho hasta ahora al involucrar a la abogada Trujillo Rincón en esa ejecución, es un total infamia.

Asimismo, el reportero experto en refritear el tema de Reyes Penagos, muestra muy poca ética y nula capacidad investigadora al eludir nombrar a la serie de ex funcionarios judiciales que sí estuvieron directamente involucrados en la ejecución de Reyes Penagos, pero a los cuales Isaín Mandujano sospechosamente nunca menciona en sus bodrios.

En fin, es de risa que el reportero de marras se autoproclame como adalid del "nuevo" periodismo chiapaneco, cuando es evidente que padece todas las taras del viejo y nefasto periodismo político local. En fin.

De Tarea

Los dueños de un diario local pretenden volver a los viejos tiempos en que el Gobierno del Estado funcionaba como su banco particular.

RESPUESTA AL COLUMNISTA



Señor Columnista
Sergio Stahl
Asunto Público
Diario de Chiapas

Está usted mal documentado sobre mi labor periodística.

1.- Si contextualizar la noticia para usted es “refritear” respeto su percepción errónea del periodismo. Lea antes de escribir. Le pido consulte la recomendación 061/96 de la CNDH y el Acuerdo de Solución Amistosa de la CIDH de la OEA.

2.- Jamás hasta ahora me he prestado por intereses extra periodísticos para escribir bien o mal de funcionario o político alguno. Respeto que usted lo haga. Mi función es reportear, hacer periodismo, no relaciones políticas. No hay personaje alguno ni detrás de mí, ni delante, ni a lado, búsquele por donde le busque. Admiro su capacidad de clarividencia. Creo que no le ha caído el veinte en eso de los nuevos tiempos del periodismo. No importa. Siga entrampado en el pasado.

3.- Se equivoca cuando dice que en 1995 este “reportero de marras” estudiaba la preparatoria y por ende desconozco el caso. En septiembre de 1994 inicié la carrera ciencias de la comunicación en la UNACH. En enero de 1995 empecé a ejercer el periodismo en la revista Este Sur. Conozco el escenario geográfico en Ángel Albino Corzo, recorrí desde Nueva Palestina hasta muchas otras comunidades enclavadas en la Sierra Madre donde se registraron hechos violentos desde 1994. Dudo que en su vida haya puesto un pie en alguna de ellas o al menos sepa los nombres.

Conocí a Reyes Penagos antes de que fuera detenido. Conocí a don Enrique Flores y su hija Julieta Flores Castillo en el penal de Cerro Hueco. A ella en el seis femenil y a él en el número uno para procesados. Fui el primer reportero que les puso una grabadora para que su voz se escuchara fuera de esas rejas.

Si bien Julieta y su padre fueron torturados -ella incluso violada de forma tumultuaria por los agentes judiciales-, el cuerpo de Reyes Penagos fue entregado a sus deudos con quemaduras con cigarros en todo el cuerpo, moretones provocados por golpes, una costilla rota, un tobillo roto, fisuras en el cráneo, los testículos extirpados y lo peor el tiro de gracia. Esto se lee feo, pero más feo es ocultar la realidad.

Me hice amigos de ellos, de don Enrique, Julieta y Everilda. Me enorgullezco de esa amistad con la gente pobre, la gente más humilde, la gente del campo, la que sufre; como seguro usted podría ufanarse sin empacho de una amistad con los políticos, diputados, senadores, empresarios, alcaldes, funcionarias municipales, el gobernador o hasta el presidente.

4.- Solo cuando usted haga un periodismo como un servicio a la sociedad y no al poder político o económico va entender el dolor, la rabia, la frustración y la tristeza que embarga a una señora con cinco hijos, como doña Everilda Roblero Villatoro, quien perdió al sostén de la familia.

5.- Abierto como soy a todas las voces, la tarde de este martes 20 de febrero, había entrado ya en contacto con la citada funcionaria municipal, para darle su derecho a réplica. Ella me llamó personalmente del 9616935572 vía celular para explicarme su caso. Pero con personeros como usted creo que no hace falta ya. Haga el trabajo que se le ha encomendado, está en su derecho.

Desde hace algunas semanas esperaba ya cuestionamientos hacia mi trabajo periodístico o por mi papel de activista social -esto último los soy, lo asumo sin rubor-. Pero no creí que esos vinieran de usted señor. Conozco su alto grado de redacción en el columnismo, pero que pena que sirvan a otros intereses. Confirmo lo que hasta hoy de usted me decían.

Me habían recomendado no escribirle estas líneas, pero por el poco aprecio que hasta hace unas horas sentía por usted es que me tomo la molestia de responder a sus señalamientos, que más que enojarme me preocupan, pues vislumbro un revés en el periodismo chiapaneco, aquel que me vio nacer en este oficio en 1995.

Como ve, somos diferentes: Usted busca quedar bien con una funcionaria municipal que aspira a un cargo en el gabinete del gobierno estatal, a mi solo me complace quedar bien con don Enrique y Julieta, con doña Everilda y sus cinco hijos, sobre todo con el menor de ellos, Reyes Penagos Roblero, que cuando policías judiciales le mataron a su padre tenía apenas dos años de edad.

Atentamente
Isaín Mandujano
Su “adalid” y “reportero de marras”.

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